Cuando el 'no' es rentable

31 , Ago

Cómo llevarle la contraria a un cliente que no interesa o no tiene razón y salir siempre ganando

No nos cansamos de repetirlo: ni todos los clientes interesan ni debemos aceptar todo lo que nos piden. Es cierto que decir 'no' cuando la coyuntura económica es favorable es más fácil que cuando el teléfono permanece mudo y las cuentas al final de mes oscilan entre el negro y el rojo con rapidez.
Pero es, sin embargo, en las crisis cuando es más necesario extremar las precauciones para no caer en los brazos del primero que nos hace un pedido sin valorar su solvencia, su coherencia con nuestros objetivos o su probidad. Aceptar condiciones precarias puede parecernos interesante a corto plazo, pero es seguro que a la larga nos pesará. Por eso, ahora más que nunca es imprescindible tener sangre fría y cautela para saber decir no cuando lo que nos proponen no encaja en nuestra idea de negocio.
Rechazar un pedido no es fácil porque inevitablemente pensamos que perdemos una oportunidad, pero hay muchas maneras de hacerlo dejando entreabierta la puerta para una futura relación.
Una serie de emprendedores nos cuentan de primera mano sus experiencias y la mejor estrategia.

1- Cuando la rentabilidad es más que dudosa.
2- Cuando está en juego tu credibilidad.
3- Cuando va contra tus principios.
4- El cliente desinformado.
5- Cuando regatean hasta lo inaceptable.
6- Cuando el cliente absorbe demasiado.
7- El cliente cambia las reglas del juego.
8- Cuando hay riesgo de impago.
9- Cuando entra en competencia con otros clientes.
10- Cuando el cliente no tiene razón.
11- Cuando no eres lo que busca.
12- Cuando él no es lo que tú buscas.

Fuente: Emprendedores

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